Viviendo con miedo a tomar la decisión equivocada, vas a estar constantemente a la expectativa de fracasar. Evitar una decisión por lo que podría ocurrir te coloca en una actitud mental negativa. Estar guiado por el miedo te predispone negativamente. Cuando evitás tomar una decisión, te convertís en observador de la vida y víctima indefensa.
El éxito y los logros se obtienen haciendo. Y para hacer lo que hay que hacer, debés empezar por tomar la decisión de hacerlo. No permitas que el miedo a tomar una decisión equivocada te lleve a no tomar ninguna decisión.
Es muy probable que no elijas la decisión perfecta. Buscá, en cambio, tomar la mejor decisión posible, basado en la dirección que te fijaste para tu vida y en la información que tenés disponible en ese momento.
Movete. Tomá la decisión. Hacelo. Si descubrís que tomaste la decisión equivocada, siempre vas a tener la capacidad de corregir lo que sea necesario. Convertite en el protagonista de tu vida y de tu futuro. Decidí qué hacer, y hacelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tus palabras: