Eso fue lo que te dije: "yo solo quiero saber tu nombre" y te dejé ir, sin más.
Esto fue hace más de diez años. Jamás pude olvidar, ni tu voz, ni tu mirada, ni ese nombre que me sabe a inocencia y desesperación.
Anoché pasó de nuevo. Nos miramos y la magia sola apareció surcando nuestra sonrisa.
No quiero que pase de nuevo y no sólo quiero saber tu nombre. Quiero enamorarte. Quiero que encuentres en mí, la razón de tus deseos. No quiero dejarte ir.
No somos las mismas personas, pero nuestras miradas permanecen intactas, en el mismo lugar, en el mismo tiempo.
Leo
decime lo que quieras papito!!!!!! que hermoso lo que escribis chabon!!!!!!!!!!!! besosos
ResponderEliminar